Sexta parte.- En la carretera principal había una casa llamada "El Santuario". Recuerdo que esa casa tenía un muro cubierto de piedras de playa. Allí Vivian varios ancianos. Era enigmático por el nombre. La única vez que yo entré a esa casa fue cuando la desocuparon. También estaba la casa del señor Ramón. Un señor muy simpático y alegre. Era gordo, moreno y de baja estatura. Siempre con su gorra. Tenía una casa al lado del cerro, era grande. El tenía su bodeguita. Allí él vendía malta y cerveza. Algunas veces mi mamá y algunos vecinos íbamos a su casa a cargar agua. El tenía dos familiares viviendo con él: el señor Antonio, que tenía una Pick Up color azul y un señor llamado Jesús María, un señor de cierta edad. Me recuerdo mucho de él porque algunos niños le pedían dinero y él les arrojaba medio, puyitas, real desde su ventana. Muy cerca de la casa "El Santuario" se encontraba la casa de la señora Josefina. Con ellas Vivian: Pepino, Pipo, el Negro, Roger, William, Nené, Iris, Yadira, Estrella (Pipa), Xiomara, Yajaira y Mirella. Lo curioso de esa casa era que en su patio trasero ellos habían hecho una piscina y, la llenaban con agua salada. Allí los fines de semanas se pasaba de maravilla. En ese patio había una mata de uva de playa, almendrón, cremón...La calle fue nuestra "cancha". Allí hacíamos competencia de cauchos que nos conseguíamos en la playa. O, también hacíamos competencia de rines de bicicletas. Al lado de la carretera jugábamos chapita. A las 5 de la tarde nos íbamos a nuestra casa a echarnos un bañito comíamos y, pa’la calle. Douglas su hermano Miguel y yo, siempre acostumbrábamos a ir a Playa Verde. Era un paseo. A veces veníamos "cargados" de cosas que uno se conseguía por el camino. Incluso dinero. Una vez que los tres nos encontrábamos en un basurero yo me hallé una cartera de mujer. Cuando la abro vi que se encontraba en su interior cien bolívares. Cuando yo vi ese billete el corazón casi que se me salía. No tanto por la emoción sino por mis padres que me iban a hacer miles de preguntas. Salí empepitao y más atrás mis dos amigos. Miguel, el mayor de los tres me dio alcance y me dijo para ver si eran de verdad. Estábamos realmente asustados. Para esa época conseguirse un billete grande no era cualquier cosa. Entonces desdobló el billete. Dijo que era falso. Que nos íbamos a meter en problema.(Todo esto en fracciones de segundos). Al final del desespero, Miguel tomó por todas el billetico y ....lo rompió en mil pedacitos.....Una rabia, o un alivio sentí que corría por mis venas. Total que nunca supimos si era falso o era verdadero el bendito billete. Una de las cosas que solíamos hacer era vender bloques. Nosotros, como siempre, mañaneros. Nos íbamos a la parte de Candilejas o Playa Verde. Ya algunas casas las estaban abandonando. Entonces nosotros, con nuestras carretillas cargábamos bloques que nosotros sacábamos con nuestros martillos y nuestros cinceles. Era interesante cuando uno se ganaba un real o un bolívar. Era sensacional. Nuestras carretillas (nuestros implementos de “trabajo”) las hacíamos de la siguiente manera: se agarraba la gavera de refresco (antes eran de madera y en su interior un compartimiento donde iban los refrescos. Eso lo sacábamos. Se buscaban dos listones de un metro y medio, una rueda de cualquier coche y, hacíamos nuestra carretilla de madera. Recuerdo que cerca de la plaza de los blancos había una capillita. Recuerdo al negra E.(Por razones obvia no la voy a nombrar) Ella vivía cerca de la playa. Y, es que, esta familia era algo curioso: primero la Sra. E. fumaba el cigarro al revés, cosa que me llamaba la atención y, segundo, que ellos (disculpen la imprudencia) tenían una forma de evacuar muy peculiar: detrás de su casa el patio era una especie de tarima hecha de madera(varias casas tenían esa estructura) bueno, en esa tarima de la casa de la Sra. E. sobresalía un listón como de 2 metros al lado izquierdo. Pues, los chamitos de ella se paraban encima del listón, cual si fuera un gallo, se agachaban y, evacuaban. Por lógica ellos no tenían pocetas. Pero, no solo los chamitos sino toda la familia. Curiosidades
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