viernes, 24 de mayo de 2013

MARE ABAJO DEL AÑO 1970 A 1974



AMIGOS DE AQUELLA EPOCA TAN ESPECIAL PARA MI. ESTOY ENVIANDO ESTE MENSAJE PARA PODER CONTACTAR A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE VIVIERON JUNTO A MI EN AQUEL LUGAR TAN HERMOSO. AUN ME ACUERDO DE CASI TODAS LAS FAMILIAS QUE VIVIAN ALLÁ. POR TAL

RAZON DESEO QUE SI ALGUNA PERSONA QUE SE ACUERDE DE MI ME PUEDA ENVIAR FOTOS DE AQUEL LUGAR INOLVIDABLE. MI CORREO ES winckjesus@gmail.com. PIENSO MONTAR UN ALBUM Y PODER ENVIARLO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE SE SIENTAN IDENTIFICADOS CON LA IDEA. INCLUSO, ME PUEDEN ENVIAR HISTORIAS, VIVENCIAS, ANECTODAS, ETC. CON LO QUE SE AMPLIARÍA MUCHO MÁS MIS INSUMOS Y PODER HACER UNA HISTORIA DE LO QUE FUE MARE ABAJO.

NOMBRES COMO ESTOS: ROGER, EL NEGRO, PIPO (YA FALLECIDO), PEPINO, YADIRA, ESTRELLA(PIPA), LA NEGRA, NENE, WILLIAM, XIOMARA, MIRELLA; JORGE (MONITO), JOAQUIN, DAVID, PETRA, NELLY, HILDA, ALICIA, RIGOBERTO, MARCOS; RUBEN (FALLECIDO), SEÑORA HILDA, TAMBIÈN FALLECIDA, YAJAIRA, BELKIS, LA GATA, LA NEGRA, PEDRO, DOUGLAS; MIGUEL, SEÑORA ISABEL, JUAN, KIKE, JESUS, XIOMARA ( MI PRIMERA NOVIA), GUARDO LINDOS RECUERDOS DE ELLA; ISABELITA, YAJAIRA, SEÑORA MARIA, FALLECIDA, MORAIMA, MIGUEL, ELBERT, VICTOR, EDGAR; PAVE, NACY, VIGET; CASTRO, WILLY, WILFREDO, SEÑORA ELVIRA; REINA;


LA CASA LLAMADA EL SANTUARIO, DONDE VIVIAN ALGUNOS ANCIANOS; SEÑORA FLOR, SEÑOR ESCALONA, EL FAMOSO SEÑOR IZQUIEL, MEJOR CONOCIDO COMO EL SEÑOR IZQUIERDO; STALIN, MARIA EDGAR, IVAN, MIKI (UNA NIÑA) HOY, CLARO, UNA MUJER; JUAN CARLOS, EL NEGRO OCHOA; CARMELO, CARLOS, LA NEGRA, ANA, JENNY, JOSE, EDUARDO, FREDDY, RAUL, SEÑORA JOSEFINA; EL SEÑOR ROSARIO, LA SEÑORA FLOR, EL SEÑOR ELEMITO, WILLIAM, FRANKLIN, JUANBOBO, JOSE ENRIQUE, ALIAS BARRIGA E' LECHE; LA SEÑORA JULIA. RECUERDO EL POZO LA CATALINA, EL PLAYON, EL TORINO; COMPETENCIA CON TABLITAS CORRIENDO OLAS; LA BODEGA EL 11; LA COLA DUMBO, LA CHICHA A-1, TAMARINDO EN BOTELLA; RECUERDO AL SEÑOR RAMON, QUE CADA VEZ QUE SE SUBIA A UN CARRO (LA LINEA DE AQUEL ENTONCES) EL CARRO SE HUNDÍA; AL SEÑOR ANTONIO, EL DE LA PICK UP AZUL, EL SEÑOR JESUSMARIA, QUE SIEMPRE ARROJABA SENCILLO POR SU VENTANA; ....Y UN LARGO ETC. MAS ADELANTE DIRE MI HISTORIA Y ALGUNAS ANECTODAS.

ESPERO QUE ESTO LLEGUE A ALGUNBA PERSONA DE AQULE ENTONCES.

A LA VERDAD

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MARE ABAJO: CONTANDO UNA HISTORIA
…”La Historia Local o Historia Matria es aquella que nos remite al pasado de las localidades, sean parroquias, barrios o urbanizaciones, ofreciéndonos un panorama
de las motivaciones, individuales y colectivas”…
Desde hace tiempo he querido narrar la historia de una pequeña localidad llamado Mare Abajo. Hoy se hace realidad este deseo a través de este pequeño espacio para poder escribir la historia. Es, si se quiere, un aporte a la historia local de nuestras comunidades. La comunidad varguense podrá conocer la historia que sucedió en un pasado reciente, sobre todo los más jóvenes. Existen innumerables microhistorias que nunca hemos leído y, por supuesto, todos deseamos leerla. No se trata de remembranza, no. Como dije anteriormente, es un aporte a los que realizan la historia local de sus comunidades. Se abre así una tribuna para aquellos que vivieron hace mucho tiempo en aquel lugar. Hoy le corresponde a Mare Abajo, poblado que pertenece a la parroquia de Catia La Mar; mañana será otra localidad. En fin, se trata con esta iniciativa crear un espacio participativo, donde podamos construir entre todos nuestra historia. Yo viví en aquel lugar hace más de 30 años, específicamente entre los años 1970 a 1974, y son muchas las vivencias que aquí se expondrán para aquellos que viven hoy en Mare. Esto permitirá tener una idea de lo que fue Mare Abajo. Sirva pues, esta disposición para que en la medida que se vaya escribiendo la historia, puedan ustedes, queridos lectores, enviarme por vía correo electrónico, o enviándolo a la redacción de este diario, sus anécdotas o vivencias. La historia, primera parte: Me mudé a Mare a principios del año 1970. Recuerdo que cuando llegué a la entrada de Mare junto a mi señora madre y mi abuela paterna, nos salió al encuentro un señor de la línea de carros llamado Víctor Julio. Este tenía un carro de la época, color marrón con blanco, era un ________.Nos preguntó hacia donde nos dirigíamos, y mi abuela le contestó: “hacia Mare Abajo”. Y él, nos dijo: “Móntense, pues, yo los llevó”. Era un señor muy agradable, educado y muy cariñoso. Llegamos a Mare. Había muchas casas: tanto del lado de la playa como de la parte del cerro. Nuestro destino era llegar a una casa en la que íbamos a vivir por dos años. El nombre de la casa era “La Nicha”. Era una casa color amarillo claro, hecha con bloques de concreto. Frente a la casa había una mata de almendrón sembrada en la acera. Después de haber viso la casa a mi mamá me encantó. Se tomó la dedición: ¡nos mudaríamos a Mare en el transcurso de dos semanas! Antes de regresarnos, nos metimos por un callejón que daba a la playa. Allí nos refrescamos en la orilla de la playa. Vi por primera aquel paraíso de playa: era cristalina. El ambiente era muy grato. Aquel manto de piedrecillas de diferentes colores que cubría de largo a largo la orilla de la playa. Ese fue mi primer contacto con aquel terruño. No me dolió mudarme de Caracas. Al contrario: me alegró mucho. Luego de pasar un momento agradable en la orilla de la playa, nos regresamos a la calle principal y enseguida se acercaba un autobús color verde oscuro. Era de trompa. Hicimos señas para que se parara: nos montamos y nos trasladamos nuevamente a la entrada. Este autobús por cierto tenía la ruta (si más no recuerdo) Playa Verde/Candilejas - Punta de Mulatos. El pasaje costaba “medio” (Bs. 0, 25). En carro el pasaje era un “real” (Bs. 0,50.) Recuerdo que en la entrada de Mare, había una arepera. (Donde hoy en día están los kioscos). Esa arepera tenía una entrada principal ancha, bloques de concreto hasta la mitad pintada de blanco y la otra mitad hasta el techo era de bloques de ventilación. Al lado izquierdo del nombre había un emblema de una gaseosa. Era un emblema redondo. Hasta aquí esta primera parte. La próxima semana citaremos el nombre de las familias que habitaron en aquel entonces. SI tienen algún comentario o desean aportar una información de la época háganmelo llegar. Hasta la próxima. Winckelman Vera, bibliotecario. winckjesus@gmail.com.

MARE ABAJO NUMERO 3

MARE ABAJO: CONTANDO UNA HISTORIA
Tercera parte.- Estoy seguro que muchos quisieran decir tantas cosas. Y, estén seguros de que si llegan a mis manos sus vivencias y sus anécdotas, aquí las publicaré. Nuestra diversión eran el cerro y en la playa. En el cerro, mi hermano y yo solíamos visitar algunas trochas. De hecho, cuando mis tíos paternos venían de Caracas, nosotros éramos los “guías”. Allí conocimos: la Tuna, los lagartijos, las culebras, cuevas. Algunas veces subíamos a “visitar” al Guardia que custodiaba la Garita en la “puntica” del cerro. Dicha garita estaba pintada de color blanco con verde oscuro. Conversábamos con él y nos regalaba balas de FAL ya percutidas. Nosotros las pulíamos y hacíamos “dige”. Algunas veces mi hermano y yo subíamos al cerro y nos llevábamos un cuaderno viejo. Entonces comenzábamos a “construir” los “avioncitos” de papel. Los arrojábamos e iban a caer cerca de la carretera. También conocí algunas plantas: mata de Cundeamor, Parchita, el Cují, el Cremón, el Almendrón, la Uva de Playa, entre otras. A veces era curios ver chivos en Mare. Cuando uno venía de la entrada de Mare, y antes de llegar a las primeras casitas, uno miraba hacia el cerro y veía chivos. Yo los llegué a ver de color negro. Recuerdo las famosas plazas: la Plaza de Los Negros y la Plaza de los Blancos. La Plaza de los Negros estaba ubicada entrando en las primeras casitas. La plaza de los Blancos, quedaba como a cuatro o cinco cuadras más adentro de la localidad. Le decían así por las personas que vivían en cada plaza: los que tez negra eran mas comunes allí; los de piel blanca lógicamente estaban en la plaza de los Blancos. Hubo una vez un enfrentamiento cerca de la bodega el “Once” cuando los de las plazas de los Negros fueron y traspasaron la “frontera” de la plaza de los Blancos. Allí se enfrentaron aquellas gentes. Eran como las 7 y media de la noche cuando vi aquel acontecimiento. Pequeños al fin, nos mandaron a nuestras casas. Aquello dejó secuela puesto que con el tiempo algunas personas del área de los negros persiguieron a los blancos y los maltrataron. Recuerdo que por las noches nuestros padres nos daban permisos para ir a la “calle”. Allí se inventó aquello de “vamos a picarnos”. Quizás sea un juego muy antiguo, pero nosotros cuando niño lo jugábamos muy a menudo. Uno se picaba para muchas cosas: Por ejemplo el “contimitad”. Esto era cuando uno lo veían con una chuchería, o un pan con mermelada, etc., y se te descuidaba te decía “contimitad”.. Entonces uno tenía que darles la mitad. Si señores: ¡la mitad¡. O, también la forma más cruel: si te descuidabas con la chuchería venía tu amigo y te decía: “tati tumba y no me lo recojas. Era tan cruel aquello porque tu venías comiendo cualquier cosa y, si te descuidabas te daban un golpe en la mano donde tenías lo que estabas comiendo y te lo tumbaban al piso y ya no lo podías recoger. Era del otro. Si eras más avispado, tu decías: “barájoles”, y ya no te pedían. También era costumbre los juegos, los juegos de nuestra época. Juegos como la “ere”, la “ere agachada”, al “ere paralizada”; el “escondido”, el “perolito”, “palito mantequillero”, “tomatera-tomatera”; el “toro”; “fusilado”; “stop”. Al cabo de dos años de haber vivido en la calle principal, nos fuimos a vivir al cerro. Mi papá construyó una casita de bloque de dos piezas. Recuerdo que una de las primeras personas que conocí fue al señor Rigoberto. Este se acercó a hablar con mi papá. Allí continuamos con nuestra vida normal. Conocimos más lugares y más escondites. Recuerdo que por la prensa había anunciado que vendría para Venezuela el avión más grande del mundo. Era un 747 de la línea área PANAM. Papá subió el cerro con todos nosotros y pudimos ver aquel gran avión. Uno subía por el cerro y llegaba a un lugar en donde se podía ver todo el aeropuerto. Nosotros (mi hermano y yo) ya conocíamos muchos caminos y nos conocíamos prácticamente todo el cerro. Lo más cumbre era que yo tenía para aquel entonces 9 años y mi hermano 6 años. Claro, era una locura. Pero a Dios gracias salimos ilesos. Hasta una próxima entrega.

MARE ABAJO HISTORIA 5

MARE ABAJO: CONTANTO UNA HISTORIA

Quinta parte.- Hemos realizado una pequeña parte de lo que realmente ha sido la historia local de este pequeño poblado. Hay muchas personas, insisto, que han vivido mucho tiempo en ese lugar, y por tal motivo tienen mucho que decir, que contar. Yo, en mi humilde estadía en Mare, me remito a contar pequeñas cosas que me sucedieron pero que, de alguna manera marcaron mi vida. No he narrado el lado fundamental de mi vida: la playa. Allí se puede decir que la playa fue y es mi vida. Recuerdo algunos nombres famosos de las orillas que bañaban toda la costa de Mare Abajo: pozos como “La Catalina”, “El Torino”; mi playa favorita “El Playón”, ahora le dicen “El Bajo”. Pero para mi será siemptre el Playón. Esa playa era muy concurrida. Incluso, mi familia que vivía en Caracas siempre venía los fines de semanas a bañarse allí. ¿Nuestra diversión? Correr olas con tablitas. El primero que llegaba mas arriba en la orilla era el “ganador”, claro: ¡todos éramos ganadores!. Si no era con las tablitas, era con los brazos. Nosotros éramos “catires” ajuro por el solazo que nos pegaba. Era costumbre entre nosotros los niños de aquella época buscar una malla (de esas con que protegían las cunas de los bebes) para pescar palometicas: entre dos tomábamos las cuatro puntas de la malla, nos colocábamos en la orilla de la playa y esperabamos que la olas retrocediera y allí colocábamos la malla pegada de la arena: sorpresa: quedaban atrapados las palometicas o sardinitas, como solímos llamarla. Agarrábamos muchas y las colocábamos en un envase de vidrio. Creo que luego las arrojábamos al mar. También era costumbre pescar con “Guamos”. Unos animalitos color grisáceos y que se enterraban en la arena. Nosotros tomábamos una madera rectangular y la colocábamos en la arena y, cuando estaba bajando el agua, “barríamos” hacia arriba la arena y ¡zas! Aparecían los Guamos. Gracias a ellos nosotros pescábamos cualquier cantidad de pescados: Palometa, Viejitas, Mulatos, Pargo, Morenas, Zapateros, Roncadores, etc. Pero también se pescaba con Pan. Sobre todo las palometas. Agarrábamos el nylon, le colocábamos el anzuelo y más arriba del anzuelo una tablita de manera que flotaba. La Palometas comen la carnada que flota. En algunas ocasiones hacíamos “guerras” con bolas de arenas. A veces jugábamos pelota de goma o fútbol. Muchas veces el mar se ponía cristalino. Las olas eran azulitas. También, como cosa extraña, la orilla amanecía casí que sin playa, es decir, el nivel del mar bajaba tanto que uno podía correr más allá de la orilla. Era muy divertido. También, como una manera para divertirnos utilizábamaos las famosas “tripas”, esas que usan las gandolas. Mientras más grandes, mejores. En la playa nos montábamos como 5 ó 6 y esperábamos que vienmiera una inmensa ola. La ola nos arrastraba y gritábmos fuerte entre susto y risa y..a tomar agua. Eso nos permitía desestresarnos. En vacaciones nos íbamos a las 6 de la mañana (sion exagerar) y regresábamos a las 6 de la tarde. Que locura¡¡¡¡ Por esa razón, un día mi mamá se enfadó y me escondió toda la ropa. Me quedé en interiores por pocos días. La únicas condición que me permitiera salir a la calle era aprenderme las lecciones. Y vaya que tenía que caletrearme esas lecciones. La casa de bloques que papá había hecho en el cerro era de dos piezas: uno para el cuarto y la otra pra la sala-comedor-baño, etc. Era pequeña la casita, pero confortable. El techo era de abesto color rojo. Tenía forma rectángular. Al lado este papá había hecho un corral para las gallinas.

HISTORIA 6

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Sexta parte.- En la carretera principal había una casa llamada "El Santuario". Recuerdo que esa casa tenía un muro cubierto de piedras de playa. Allí Vivian varios ancianos. Era enigmático por el nombre. La única vez que yo entré a esa casa fue cuando la desocuparon. También estaba la casa del señor Ramón. Un señor muy simpático y alegre. Era gordo, moreno y de baja estatura. Siempre con su gorra. Tenía una casa al lado del cerro, era grande. El tenía su bodeguita. Allí él vendía malta y cerveza. Algunas veces mi mamá y algunos vecinos íbamos a su casa a cargar agua. El tenía dos familiares viviendo con él: el señor Antonio, que tenía una Pick Up color azul y un señor llamado Jesús María, un señor de cierta edad. Me recuerdo mucho de él porque algunos niños le pedían dinero y él les arrojaba medio, puyitas, real desde su ventana. Muy cerca de la casa "El Santuario" se encontraba la casa de la señora Josefina. Con ellas Vivian: Pepino, Pipo, el Negro, Roger, William, Nené, Iris, Yadira, Estrella (Pipa), Xiomara, Yajaira y Mirella. Lo curioso de esa casa era que en su patio trasero ellos habían hecho una piscina y, la llenaban con agua salada. Allí los fines de semanas se pasaba de maravilla. En ese patio había una mata de uva de playa, almendrón, cremón...La calle fue nuestra "cancha". Allí hacíamos competencia de cauchos que nos conseguíamos en la playa. O, también hacíamos competencia de rines de bicicletas. Al lado de la carretera jugábamos chapita. A las 5 de la tarde nos íbamos a nuestra casa a echarnos un bañito comíamos y, pa’la calle. Douglas su hermano Miguel y yo, siempre acostumbrábamos a ir a Playa Verde. Era un paseo. A veces veníamos "cargados" de cosas que uno se conseguía por el camino. Incluso dinero. Una vez que los tres nos encontrábamos en un basurero yo me hallé una cartera de mujer. Cuando la abro vi que se encontraba en su interior cien bolívares. Cuando yo vi ese billete el corazón casi que se me salía. No tanto por la emoción sino por mis padres que me iban a hacer miles de preguntas. Salí empepitao y más atrás mis dos amigos. Miguel, el mayor de los tres me dio alcance y me dijo para ver si eran de verdad. Estábamos realmente asustados. Para esa época conseguirse un billete grande no era cualquier cosa. Entonces desdobló el billete. Dijo que era falso. Que nos íbamos a meter en problema.(Todo esto en fracciones de segundos). Al final del desespero, Miguel tomó por todas el billetico y ....lo rompió en mil pedacitos.....Una rabia, o un alivio sentí que corría por mis venas. Total que nunca supimos si era falso o era verdadero el bendito billete. Una de las cosas que solíamos hacer era vender bloques. Nosotros, como siempre, mañaneros. Nos íbamos a la parte de Candilejas o Playa Verde. Ya algunas casas las estaban abandonando. Entonces nosotros, con nuestras carretillas cargábamos bloques que nosotros sacábamos con nuestros martillos y nuestros cinceles. Era interesante cuando uno se ganaba un real o un bolívar. Era sensacional. Nuestras carretillas (nuestros implementos de “trabajo”) las hacíamos de la siguiente manera: se agarraba la gavera de refresco (antes eran de madera y en su interior un compartimiento donde iban los refrescos. Eso lo sacábamos. Se buscaban dos listones de un metro y medio, una rueda de cualquier coche y, hacíamos nuestra carretilla de madera. Recuerdo que cerca de la plaza de los blancos había una capillita. Recuerdo al negra E.(Por razones obvia no la voy a nombrar) Ella vivía cerca de la playa. Y, es que, esta familia era algo curioso: primero la Sra. E. fumaba el cigarro al revés, cosa que me llamaba la atención y, segundo, que ellos (disculpen la imprudencia) tenían una forma de evacuar muy peculiar: detrás de su casa el patio era una especie de tarima hecha de madera(varias casas tenían esa estructura) bueno, en esa tarima de la casa de la Sra. E. sobresalía un listón como de 2 metros al lado izquierdo. Pues, los chamitos de ella se paraban encima del listón, cual si fuera un gallo, se agachaban y, evacuaban. Por lógica ellos no tenían pocetas. Pero, no solo los chamitos sino toda la familia. Curiosidades

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Segunda parte.- Más arriba de la casa (“La Nicha”), vivía un señor canoso, de baja estatura, tez blanco. Por sus rasgos parecía un señor de raza italiana. Tenía como 60 ó más años. Siempre llevaba un gorro. Era el señor Terán. Tenía un patio que daba al cerro. Allí había una parrillera. Una mata de parchita. Una mata de cují. Desde allí, donde se encontraba esa mata, se podía ver la casa de la familia de: José, Ana, Carlos, Eduardo, Freddy, Jenny, la Negra, Raúl, sra. Josefina. Debajo de esa casa había un túnel por donde bajaba el agua del cerro cuando llovía. Esa casa era de dos pisos. Arriba había tres grandes ventanas. Esta casa estaba situada al este de nuestra casa. Al otro lado, al oeste, vivía la familia Lira: Edgar, Carmen, Mercedes, César, El Negro, Nayibe, Nora, señora Luisa. Su casa era de bloques de concretos sin frisar. Una vez en esa casa llegó un actor de televisión, llamado Juan Iturbide. Este repartió autógrafos por todos lados. Recuerdo que mis amigos de entonces compraban muñequitos de plástico (Roboticos) con sus respectivos casquitos y ellos lo “arropaban” con pabilos. El que más me llamó la atención fue el de color ocre. También recordamos a las otras familias: nombres como estos: Roger, el “Negro”, “Pipo”, “Pepino”, Yadira, Estrella “Pipa”, Iris, “Nene”, William, Xiomara, Yajaira, Mireya; Jorge “Monito”, Joaquín, David, Rebeca, Sergio, Sonia, Alicia; Nelly, Hilda, Rigoberto, Marcos; señora Petra, José Enrique (Barriga e` Leche); Rubén (fallecido), señora Hilda, señor Marcos, también fallecida, Yajaira, Belkis “La gata”, Manzanares, Freddy “El Gato”, Haydee, Maribel, la “China”, Zulia, Raúl “Pájaro”, el “Chino”, la “Negra”, Pedro, Douglas; Miguel; señora Isabel, señor Antonio, Juan, “Kike”, Jesús, Xiomara ( mi primera novia); los famosos Merlos;
Nelson, Israel, “Bigotes”, el señor Alfonso (bodegueros de la famosa bodega “El Once”; Fermín; Isabelita, Yajaira, señora María, Jhonny, fallecida; Franklin, “El Negro”, Magali y sus hijas; Jairo, Chiquitín, Carlos y sus hermanas, señora Bertha Elena García; Moraima, Miguel y Douglas (conmigo nos decían los morochos), Erbert, Víctor, Edgar, Señor Roso, señora Isabel; Pave, Nancy, Alejandro, Viget; Castro, Willy, Wilfredo, señora Elvira; Reina Zambrano; señora Flor, señor Escalona; el famoso señor Izquiel, mejor conocido como el señor izquierdo; Stalin, María Edgar, Iván, Miki (una niña); Juan Carlos, el negro Ochoa; Carmelo, Carlos, la “Negra”, Ana, Jenny, José, Eduardo, Freddy, Raúl, señora Josefina; el señor Rosario; la señora Flor, el señor Elemito, William, Franklin, Juan; la señora Julia, el señor Ramón, al señor Antonio, el señor Jesusmaria; el señor Castillo; la señora María Eugenia, Silvio Vera, Alberto, Silmary; Celeste, Fabeto, señora Cira; Orlando; Leo; el señor Castro, su hijo Alejandro; etc, etc, etc. Hay muchos nombres que no me vienen a mi memoria pero lo importante es que yo crecí junto a ellos. Ellos también me educaron en cierta forma.

HISTORIA NUMERO UNO


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…”La Historia Local o Historia Matria es aquella que nos remite al pasado de las localidades, sean parroquias, barrios o urbanizaciones, ofreciéndonos un panorama de las motivaciones, individuales y colectivas”…Desde hace tiempo he querido narrar la historia de una pequeña localidad llamada Mare Abajo. Hoy se hace realidad este deseo a través de este pequeño espacio para poder escribir la historia. Es, si se quiere, un aporte a la historia local de nuestras comunidades. La comunidad varguense podrá conocer la historia que sucedió en un pasado reciente, sobre todo en los más jóvenes. Existen innumerables microhistorias que nunca hemos escuchado y, por supuesto, todos deseamos que alguien nos cuente aquellas historias que aún permenecen en el corazón y en la mente de tanta gante aguardando por papel y lápiz. No se trata de nostalgias, no. Como dije anteriormente, es un aporte a los que realizan la historia local de sus comunidades; es recobrar la historia perdida. Se abre así una tribuna para aquellos que vivieron hace mucho tiempo en aquel lugar. Hoy le corresponde a Mare Abajo, poblado que pertenece a la parroquia de Catia La Mar; mañana será otra localidad. En fin, se trata con esta iniciativa crear un espacio participativo, donde podamos construir entre todos nuestra historia. Yo viví en aquel lugar hace más de 30 años, específicamente entre los años 1970 a 1974, y son muchas las vivencias que aquí mostraré para aquellos que viven hoy en Mare. Esto permitirá tener una idea de lo que fue Mare Abajo. Sirva pues, esta medio para que en la medida que se vaya escribiendo la historia, puedan ustedes, queridos lectores, enviarme por vía correo electrónico, o enviándolo a la redacción de este diario, sus anécdotas o vivencias.
Mi vivencia comienza así: Me mudé a Mare a principios del año 1970. Recuerdo que cuando llegué a la entrada de Mare junto a mi señora madre y mi abuela paterna, nos salió al encuentro un señor de la línea de carros llamado Víctor Julio. Este tenía un carro de la época, color marrón con blanco, era un Chevrolet. Nos preguntó hacia donde nos dirigíamos, y mi abuela le contestó: “hacia Mare Abajo”. Nos dijo: “Móntense, pues, yo los llevó”. Era un señor muy agradable, educado y muy atento. Como en 7 minutos llegamos a Mare. Habían muchas casas: tanto del lado de la playa como de la parte del cerro. Nuestro destino era llegar a una casa en la que íbamos a vivir por dos años. El nombre de la casa era “La Nicha”. Era una casa color amarillo claro, hecha con bloques de concreto. En la acera de la casa había una mata de almendrón. Recorrimos toda la casa y, después de haberla visto, a mi mamá le gustó. Se tomó la dedición: ¡nos mudaríamos a Mare en el transcurso de dos semanas! Antes de regresar, nos metimos por un callejón que daba a la playa. Allí nos refrescamos en la orilla de la playa. Vi por primera aquel paraíso de playa: era cristalina, aquel olor a mar tan penetrante..... El ambiente era muy atrayente. Aquel manto de piedrecillas de diferentes colores que cubría de largo a largo la orilla de la playa.... Ese fue mi primer contacto con aquel terruño. No me dolió mudarme de Caracas. Al contrario: me alegró mucho. Luego de pasar un momento agradable en la orilla de la playa, salimos nuevamente a la calle principal. Enseguida se acercaba un autobús color verde oscuro que cubría la ruta Playa Verde/Candilejas – Punta de Mulatos. . Era de trompa. Hicimos señas para que se parara: nos montamos y nos trasladamos nuevamente a la entrada. El pasaje costaba “medio” (Bs. 0, 25). En carro el pasaje era un “real” (Bs. 0,50.) Recuerdo que en la entrada de Mare, había una arepera. (Donde hoy en día están los kioscos).
Esa arepera tenía una entrada principal ancha, bloques de concreto hasta la mitad pintada de blanco y la otra mitad hasta el techo era de bloques de ventilación. Arriba el nombtre de ese establecimeinto. Al lado izquierdo del nombre había un emblema de una gaseosa. Era un emblema redondo. Hasta aquí esta primera parte. La próxima semana citaremos el nombre de las familias que habitaron en aquel entonces. SI tienen algún comentario o desean aportar una información de la época háganmelo llegar. Hasta la próxima. Winckelman Vera, bibliotecario. winckjesus@gmail.com.

HISTORIA 7

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Séptima parte.-Algunos nombres famosos de Mare Abajo. Es común que cada población o pablado tengan puntos de referencias o nombres populares que con el correr del tiempo se constituyen como lugares recordados. Uno que me acuerdo es el pozo "el Torino",(desconozco el origen de casi todos los nombres) este era un pozo que quedaba cerca de playa verde. Era un sitio muy peculiar. Estaba semiencerrado por un pequeño malecón natural. Allí nosotros (Douglas y Miguel Miranda y yo) pescábamos siempre, si no era los “Mulatos”, eran las famosas “Morenas” y de vez en cuando un “parguito”. El pozo "la Catalina" era uno de los mejores pocitos de Mare. Allí era "obligatorio" bañarse. Allí conocí algunos equinodermos como el "chupadeo", el erizo, las lapas, el "pipi de mar"(pepino de mar); los peces de rayas, las viejitas, las palometas....."El Playón" (creo que la mejor playa para aquel entonces) digo esto porque los malecones han acabado con la armonía natural de las playas. Era una playa que quedaba prácticamente al frente de mi casa. Era una playa arenosa, pocas piedras en su interior. Por cierto que esas pocas piedras estaban recubiertas por algas y otro tipo de plantas acuáticas, que cuando uno caminaba encima de ella a uno le dama grima y hasta miedo. De allí que se corrió la voz de "la piedra pelúa". Y era tan así que, muchas veces cuando corríamos olas y estas perdían fuerza, daba la casualidad que al parárnos uno quedaba exactamente encima de esas piedras (eran como 3 ó 4). La bodega el “ONCE" era una bodega muy famosa. Allí trabajaban varias personas: el señor Alfonso (dueño de la bodega) era un señor creo que italiano, blanco, gordo y pelos canosos. Era muy amable. El señor Nelson, (empleado) con su respectiva gorra de lana (era una gorra inglesa o de kangol); el señor Israel (era extranjero) tenía dificultad con la mano izquierda, no la podía mover. Por cierto que mi mamá le hacia a el arepa asada con queso amarillo (ella a la masa le echaba el queso amarillo rayado) ¡siempre recuerdo aquellas arepas!; después de él vino el señor "bigotes" por sus bigotes. Este era algo egocéntrico y misterioso pero buena persona. A los dos años nosotros nos mudamos para esa bodega. Recuerdo que ellos vendían la papeletas de café fama de América; azúcar y leche detalladas; los caramelos vaquitas, chicle fiesta, los Papaupas, las chupetas de martillitos, las chupetas con el emblema de la paz; los chicles negros, los Aeromint, los Chocomentas, la Grappe, cola Dumbo, y un largo etc. Ahora, todo aquel tiempo y su dinámica de la vida, tuvo de trasfondo un sonido especialísimo que imprimía más valor a la vida, a las costumbres, a nuestra forma de pensar y, eso se llamó la música de aquel entonces: la Fórmula V, Trino Mora con “Hombre Formal”, “Libera tu mente”, Juan Gabriel “Me he quedado solo”, Raphael “Cuando llega mi amor”, Elio Roca “Te necesito tanto amor”, Sandro “Una Guitarra”, Piero “Mi Viejo”, Nelson Ned , Roberto Carlos, Leo Dan, Leonardo Favio, Joan Manuel Serrat”, The Crdeence” y su Abajo en la Esquina, los Tres Tristes Tigres y su famoso “Dum Dum”, y es larga aquella constelación de música romántiva, música de un amor inocente pero música en fin. “De que color es la piel de Dios”.....Creo que la cantó GERMAN FREITES......